Almar Autos S.A. – Avenida Uruguay 3875, Posadas Misiones. Lunes a Viernes de 8 a 12.30hs y de 15.30 a 19hs – Sábados de 9 a 12hs.
Si manejaste toda la vida con caja manual la transición a caja automática puede ser resistida y temida, pero lo cierto es que termina siendo un camino de ida. Una vez acostumbrado a la caja automática, es probable que la manual te empiece a resultar distractiva y sin mucho sentido, salvo que pertenezcas a la tribu de conductores “pisteros” de la vieja escuela.
Si venís manejando manual toda la vida, el cambio genera dudas. Estos son los motivos reales que hacen que, una vez que te acostumbrás, sea difícil volver atrás.
Sin embrague ni cambios manuales, conducir se vuelve menos estresante — sobre todo en viajes largos o después de un día de trabajo.
Frenar y arrancar todo el tiempo en avenidas con semáforos deja de ser un ejercicio de pierna izquierda. La caja hace ese trabajo por vos.
No hay riesgo de retroceso al arrancar en subida ni de calarse en el semáforo de la loma. La caja automática sostiene el auto sola.
Las cajas automáticas modernas (CVT, doble embrague) pueden ser tan eficientes como una manual, gracias a más relaciones de marcha y mejor gestión electrónica.
Muchos modelos incluyen modo tiptronic o levas al volante: manejo dinámico cuando querés, sin embrague ni palanca.
En rutas de varias horas, no tener que estar cambiando de marcha todo el tiempo se traduce en llegar menos cansado.
Para quien recién empieza, sacarse de encima el embrague reduce una variable entera y acelera la curva de aprendizaje.
Cada vez se venden más autos automáticos en Argentina. Elegir uno hoy también es pensar en cómo se va a vender el día de mañana.